Lágrimas saladas
de angustia, mar negro, frío, profundo.
Dos perlas saladas, limpias, cristalinas
que se deslizan mojando, marcando una senda en el camino.
Perlas cultivadas desde el interior, que se resisten a brotar,
perlas en cautividad, tímidas, que no quieren asomar...
por esos ojos verdes...
Tristeza infinita es el camino que dirige el sino de las perlas...
a desaparecer...aunque no eternamente,
sólo hasta que otras nuevas vuelvan a nacer.
Dos tristes perlas...
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